Convertir el patrimonio en efectivo: HELOC vs. Préstamo sobre el Patrimonio de la Vivienda
Su hogar es probablemente su activo más grande y, a medida que los valores aumentan, también lo hace su "patrimonio utilizable". Hay dos formas principales de pedir prestado contra esta riqueza sin vender su casa: una Línea de Crédito sobre el Patrimonio de la Vivienda (HELOC) y un Préstamo sobre el Patrimonio de la Vivienda (HELOAN). Elegir el correcto depende de sus metas financieras.
El HELOC (El enfoque de la "Tarjeta de Crédito")
Un HELOC funciona como una tarjeta de crédito garantizada por su casa. Usted tiene un límite (por ejemplo, $100,000) y puede disponer de él, devolverlo y volver a disponer de él durante el "Período de Disposición" (generalmente 10 años).
- Ventajas: Pague intereses solo sobre lo que use. Ideal para renovaciones continuas o fondos de emergencia.
- Desventajas: Tasas de interés variables. Si la Reserva Federal sube las tasas, su pago aumenta inmediatamente.
El Préstamo sobre el Patrimonio (El enfoque del "Pago Único")
También conocido como "segunda hipoteca", este proporciona un pago único de efectivo con una tasa de interés fija y un plazo de reembolso fijo (por ejemplo, 15 años).
- Ventajas: Previsibilidad. Su tasa y pago nunca cambian.
- Desventajas: Usted paga intereses sobre el monto total inmediatamente, incluso si aún no lo gasta todo.
La Regla de Oro del Patrimonio de la Vivienda
Nunca use su casa para pagar su estilo de vida.
Usar el patrimonio de la vivienda para renovar una cocina (que agrega valor a la casa) suele ser "Buena Deuda". Usar el patrimonio de la vivienda para pagar unas vacaciones o una boda es "Mala Deuda". Está poniendo en riesgo su refugio por un lujo temporal.
Aviso: El calculador asume un tope estándar de LTV. Los prestamistas pueden tener límites más estrictos basados en su puntaje de crédito (FICO).